Alvaro D’Marco: “Mi obra es estímulo para reconocer personajes, tipos, situaciones, lugares, atmósferas y fragmentos de vida”

Sacamos de las calles de Caracas la historia de un poeta, contada por un narrador que ama las contradicciones de la urbanidad y la manera en que la literatura se hace traslucida en la vida cotidiana. Sultana del Lago Editores, traerá el mundo del libro la novela “Sin despedida” del escritor venezolano Alvaro D’Marco, que es su segundo libro.

Esta novela tiene personajes que viven el mundo literario caraqueño y nos recuerdan un modus vivendi, que casi se convierte en ars vivendi por su cercanía a la ars amarotia de Ovidio. Pero antes de comenzar a navegar en el mundo de su literatura, quisiéramos que conozcas más a su autor: Alvaro D’Marco, quién ha respondido nuestro cuestionario y nos deja ver profundamente quién es.

¿Cuál es tu nombre completo? ¿Te gusta tu nombre? ¿Por qué?

Mi nombre completo es Alvaro José D’Marco. Me gusta Alvaro D’Marco es sonoro, y vigoroso. Elido en lo posible el segundo nombre, José. Solo llevo el apellido materno.

¿Dónde naciste? ¿Hay algo del lugar donde naciste que lleves marcado en tu personalidad?

Nací en San José de Guanipa, mejor conocido como El Tigrito. Solo viví allí hasta los cuatro años. Conservo mucho de esa primera infancia, recuerdo a mis tías bañándome en el patio de la casa, corriendo por la calle con un rin de bicicleta, mojándome con la lluvia en la calle y en el patio, toda la familia en la puerta de la casa comiendo morcillas y chorizos, la primera vez que fui al jardín de infancia, la tarde que nos fuimos a Caracas sin saber que jamás volvería.

¿En qué país del mundo te gustaría vivir y por qué?

No me planteo vivir en otra parte. Me gustaría pasar temporadas en el sur de Italia de donde es mi abuelo materno. Me encantaría hacer giras gastronómicas por diferentes regiones de España. Sentir el suelo y respirar a Grecia. Quiero conocer Nueva York y Salvador de Bahía. Disfruto ver gente, gozar otro hábitat, otra luz.

¿Qué estudiaste? ¿Cuál es tu verdadera vocación? ¿A qué te dedicas?

Estudie Letras y la maestría de Literatura venezolana en la UCV. Mi afición es la de ser escritor. Desde el liceo lo hice espasmódicamente, lo tomé y retomé en diferentes épocas. Pasé veinte años formándome como Archivero Audiovisual. Desde el 2012 comencé a vivir para la escritura, hacerlo de manera sistemática, dedicarle todo mi esfuerzo y tiempo disponible. En la actualidad tengo una pequeña tienda de libros, café, postres, bebidas, confites, en un ambiente universitario.

¿Qué época de la historia de la humanidad admiras más? ¿Por qué?

Me atraen varias épocas pasadas. Admiro a los griegos. La época en que los dioses y los hombres convivían. Donde vivir alcanzó la mayor plenitud y esplendor celebratorio. Me gusta el imperio romano en su imagen decadente y depravada, así como la del Berlín de entreguerras.

¿Cuál es tu película y actor cinematográfico favorito?

Me gustan muchas películas. Stalker de Tarkovsky es una de las que más he admirado. Mis directores favoritos son  Hitchkok, Woody Allen, Kubrick, Fellini, Almodovar.

¿Quién es tu músico preferido? ¿Cuál canción podría ser la banda sonora de tu vida?

De los clásicos Beethoven y Wagner me llevan a lo sublime. La música brasilera me cautiva, sobremanera María Bethania. El rock me ha acompañado toda la vida. Amy Winehouse es la cantante contemporánea que más me emociona, Back to Black y otras canciones de ella podrían ser mi banda sonora.

 ¿Qué opinas del suicidio?

La vida y su absurdidad son para mí lo más importante. Hay que ser muy valiente para esa decisión.

¿Qué cambiarias de tu personalidad?

Nada. De poder hubiese cambiado tantas indecisiones, contradicciones, momentos desafortunados, mentiras, errores, fracasos, derrotas, frustraciones. Tantas, que no sería esto que soy y con lo que me siento cómodo, siempre.

¿Le temes a la muerte?

No. He vivido varias.

Si tu vida tuviera propósito ¿cuál crees que sería?

Tengo 63 años tratando de encontrar un propósito.

¿Cómo te describirías literariamente hablando?

Novelista.

Mi escritura puede servir primero de entretenimiento, solazar a un lector me complace y en segundo lugar mi obra es estímulo para reconocer personajes, tipos, situaciones, lugares, atmósferas y fragmentos de vida. Sin embargo la gran utilidad es mía al lograr mostrar algo.

¿Qué razón te motiva a escribir?

Ser espejo y ficción.

¿Qué sientes al ponerle punto final a una obra?

Experimento una gran satisfacción cuando termino alguna etapa de la obra. Al finalizar el primer borrador o magma, soy muy feliz pero preocupado, sé que tengo entre manos un material para moldear, afinar, pulir y repulir. Siempre hay algo que agregar, quitar, corregir, sobremanera corregir. Al culminar cada corrección vivo una emoción celebratoria.

¿Qué es lo más difícil de ser un escritor?

En mi caso es no poder dedicarme a tiempo completo a la escritura. Eso incluye leer, pensar, imaginar, elaborar, planear, soñar e investigar, porque siempre hay algo que hacer, además de subsistir.

¿Cómo descubriste que serías escritor?

A los dieciséis escribí un pequeño texto que resumía la pasión de dos amigos el uno por el otro. Cuando se los leí, quedaron encantados de ser objeto de un escrito y me pedían que lo leyera a otros amigos. Eso me satisfacía orgánica y psíquicamente, sentí que debía seguir haciéndolo, lo que me movía era el reconocimiento. Actuó un narcisismo y egotismo que no me han abandonado.

¿Tienes alguna rutina a la hora de escribir?

Ninguna. Me siento y me pongo a escribir, claro, siempre tengo un plan, una idea, algo que me impulse. No me importa la hora ni el ambiente, pero prefiero la mañana y la soledad.

¿Qué te inspira?

La vida toda. Cualquier cosa es susceptible de mi admiración. El repicar de un teléfono y alucinar lo que responden del otro lado, una cabeza meditabunda en el metro, el caminar sonriente de las caderas de una mujer, cualquier pormenor puede ser literatura.

¿Cuáles son los escritores o libros que más te han influenciado para escribir?

Marcel Proust, Henry Miller y José Lezama Lima.

¿Con cuál libro te iniciaste en el hábito lector?

Aunque había leído otras cosas antes, en segundo año, mandaron a leer Cien años de soledad, de ahí en adelante la lectura fluyó con avidez.

¿Cuál es tu libro favorito y por qué?

En busca del tiempo perdido porque la humanidad y belleza que expresa es inconmensurable. El Extranjero de Camus por su personaje. Paradiso de Lezama Lima por la atmosfera familiar caribeña y los trópicos de Miller por su desembarazo narrativo. Son los pilares de mi formación literaria y los modelos que quisiera seguir.

¿Cómo ves el panorama literario en Latinoamérica hoy día?

Es inmenso. Hay gente escribiendo a montones. Las redes han desatado una gran cantidad de expresiones de lo que la gente vive y siente, narrando la cotidianidad. Surgen cuentistas, cronistas, novelistas y poetas. Vamos a un universo tan inabarcable como la vía láctea. Hablando formalmente, en Venezuela la corte es grande y variada, Rodrigo Blanco Calderon, Sol Linares, Hector Torres, Echeto, Sanchez Rugellez, Morenza, Flejan, Fedrico Vegas, Gisela Kozak, Fedosi. En América Latina están Volpi, Villoro, Patricio Prom, Pedro Juan Gutiérrez y otros, en fin es mucho lo que se escribe y desconozco. Indiscutiblemente el asunto es editorial, cada vez más seremos escritores y lectores 2.0.

¿Qué libro le recomendarías leer a Dios?

La Iliada y la Odisea.

¿Qué libro le recomendarías al presidente de la república?

Ninguno.

¿Quién es el escritor contemporáneo que recomendarías leer?

Haruki Murakami.

¿Qué libro o libros no has podido terminar de leer?

Auto de Fe de Elias Canetti.

¿Tienes algún mensaje para los jóvenes que se inician el camino de escritura?          

Lo único que hay que hacer es ponerse, sobre la marcha pensar. A veces se pasa mucho tiempo parado en el cómo arrancar, como desarrollar, cómo.

¿Antes de morir, qué logro en literatura quisieras tener?

Me gustaría leer todo lo que tengo pendiente, y por supuesto, ver publicadas varias obras mías.

¿Has tenido alguna experiencia erótica (excitación) con la lectura? ¿Qué libro?

Si, con El amante de Lady Chaterly y con varias obras de Miller.

Si escribieras como un pintor ¿qué pintor serías?

Van Gogh.

¿Cuál es tu personaje de ficción favorito? ¿Por qué?

Me gusta tanto el K de El Castillo y el Proceso, como el Marceau y el Jean Batispte  de Camus, por sus maneras absurdas de aceptar el absurdo. Pase lo que pase la vida siempre tiene la razón.

¿Qué persona o situación de la vida real crees que merece convertirse en literatura?

Todas. Cualquier vida es digna de ser personaje.

¿Qué opinión te merece Sultana del Lago Editores?

Está haciendo un gran esfuerzo por posicionarse en el mundo editorial y estoy seguro que lo va a lograr porque cuentan con mucha gente apoyándola y tienen al frente un corazón valiente que trabaja para eso.

Alvaro D’Marco. (1956, San José de Guanipa, Anzoátegui. Venezuela).

Licenciado en Letras (UCV, 1994); Magíster en Literatura Venezolana (UCV, 2004) y Archivero Audiovisual formado en la Biblioteca Nacional (1998-2003).

En 2018 publicó “Gracias Ulises por tus batallas”.  “Sin despedida” es una aventura urbana que mezcla abiertamente la sexualidad, el mundillo literario y la desazón social de una capital en crisis.

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